No dudes en contactarme. Soy tu guía en Japón y con gusto te ayudaré con cualquier duda.
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Este no es un recorrido turístico. Es una experiencia íntima diseñada para dos personas
que desean honrar su conexión con un ritual japonés simbólico — un hilo rojo invisible
que se ata no con palabras, sino con memoria.
La ruta, los tiempos y cada etapa de este ritual son sorpresa.
No entregamos mapas ni lugares previamente — el destino se revela mientras se camina,
porque así funcionan los lazos que valen la pena.
Solo te pediremos una hora y un punto de encuentro.
¥40,000 por pareja
Una sola fecha por día. Exclusivo y reservado para quienes desean sellar un vínculo
con intención y presencia absoluta.
Kyoto Station (京都駅) — Central Gate (Google Map)
7 Am
En este recorrido no adelantamos pasos, porque la magia ocurre en el camino.
La experiencia está diseñada como un hilo rojo invisible — un viaje íntimo que une a dos almas en Japón.
Cada etapa se revela solo al caminarla: un lugar, un sabor, un deseo escrito, una promesa atada al tiempo.
Las parejas no reciben un mapa completo; reciben dirección, significado y símbolo.
Lo que ignoran se convierte en descubrimiento.
Qué vivirán, en esencia:
Todo inicia en Kyoto.
Una reunión silenciosa, como una página nueva que espera ser escrita.
Una caminata lenta, un gesto compartido, un detalle que sugiere que este viaje comenzó antes de que ustedes llegaran.
Aquí aparece el hilo rojo — invisible, inevitable.
Un sitio donde lo no dicho toma forma.
La pareja escribe un deseo que no debe pronunciarse.
Queda guardado en un espacio sagrado y en el tiempo mismo.
Japón escucha, y responde sin palabras.
Un sendero escondido, columnas carmesí que bendicen los pasos.
No diremos dónde — solo que el mundo parece detenerse.
Los colores hablan por ustedes.
El futuro se siente más cerca.
Un pequeño regalo tradicional: delicado, simbólico.
Cada bocado representa años aún no vividos, recuerdos que aún no existen pero esperan.
El sabor queda, como el sentimiento.
La experiencia concluye con un objeto que no envejece:
un amuleto que protege el vínculo, que sostiene el hilo incluso a kilómetros de distancia.
No es souvenir — es promesa.
El final no se revela.
Cada pareja descubre su propio cierre.
